domingo, 23 de febrero de 2014

VOX

El PP está sufriendo una batería de conflictos de grueso alcance desde hace un año, no solo los casos de corrupción, la respuesta ciudadana a sus últimas decisiones de gobierno, los incumplimientos del programa electoral, darle la espalda a la angustiosa situación de millones de españoles, esclavizarse a las decisiones de Bruselas, la pasividad ante la derogación de la ley Parot, su actitud pasota ante el desafío catalán, la clara fractura dentro de sus propias filas ante el proyecto de ley del aborto, sino también el abandono de sus fieles durante décadas con el nacimiento de ese partido que puede llevarse tres millones de votos cabreados: VOX
Ha llegado a un punto tal la desafección de la ciudadanía que nadie duda en achacarles su mano negra a cualquier asunto que suceda en el ámbito nacional. La marcha de Pedro J. de El Mundo levanta sospechas de presiones venidas de la cúpula de los peperos. Nada se les perdona ya. Es una caza en toda regla contra el Gobierno más déspota de la historia de nuestra democracia y contra un partido lleno de desprestigiados y corruptos dirigentes.
Hasta ahora, los partidos que pretendían ocupar espacio de centro progresaban pero no lo suficiente para preocupar a Génova y Moncloa. Aun se desconfía de Rosa Diez y Ciudadanos tiene demasiada vinculación territorial para convencer al resto de la geografía española. Pero VOX es más peligroso, puede no sólo hacer perder votos, puede fracturar la derecha a modo de otras derechas europeas y acabar con el cómodo bipartidismo.
Unos piensan que eso desplaza al PP original al centro y eso puede dañar al PSOE que cuenta entre sus votos a muchos moderados de centro izquierda en estos momentos desilusionados con la escasa fuerza carismática del partido.
Así que todos se han unido involuntariamente contra VOX. Tanto los medios de comunicación de la derecha como de la izquierda, incluidos los medio-pensionistas están haciendo una campaña feroz contra lo que llaman “la derecha más recalcitrante” y tirando de archivo para contarnos los antecedentes “dudosos” de sus miembros fundadores.
No tengo ni idea de si esto es así o no. Si se analizan los antecedentes de la mayoría de los políticos de nuestro país, sus comportamientos en momento puntuales  o su firmeza ideológica  tendríamos que dejar a nuestra clase política en media docena.
Personalmente me importa bastante poco si VOX progresa o desaparece. Lo único que me interesa es que tiemblen un poco los desalmados. Que vean peligrar su poltrona. Creo que este país necesita una regeneración total y absoluta de política y  políticos. Mientras el poder signifique dinero y se puedan comprar voluntades…no hacemos nada.

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