lunes, 10 de julio de 2017

A propósito de buitres

Un verano plagado de incidencias por la supervivencia entre ganaderos y especies carroñeras.

En una misma semana en Guadapero tres ganaderos han sufrido bajas cuantiosas en sus rebaños de ovino por una inmensa nube de buitres que en bandadas nunca vistas con esas dimensiones han atacado a las ovejas. Pero no ha sido único este ataque, en otras zonas de la comarca como en Saelices el Chico, en la comarca de Ledesma y en otros municipios se han repetido estos ataques. En Villaseco de los Gamitos el ataque lo han producido perros asilvestrados produciendo la muerte de 11 terneros.

Ustedes, que no son ganaderos como yo, se preguntan ¿por qué no se echan los cadáveres al campo como antiguamente?

Ustedes, que no son cazadores como yo, se preguntan ¿de donde salen esos perros asilvestrados?

Con las "vacas locas" se produjo el nacimiento de normas severas contra el abandono de cadáveres en el campo. Esta vieja historia ha durado lo suficiente para cabrear a los ganaderos con burocracia sin límites para la retirada de su animales muertos además de gravarles con un seguro de esa retirada.

En 2011 y ante la gravísima situación que estaba produciendo en esas especies carroñeras la falta de alimento, y teniendo en cuenta que España es el país con mayor número de estas especies, el Gobierno dicta una norma por la que se permite el abandono de cadáveres en el campo a los ganaderos de extensivo.

Aleluya! dirán ustedes...ya, solo les queda leer la norma para inflarse a reír.

En nuestra Comunidad, si es usted ganadero y no tiene cerca un muladar o comedero, pero su explotación sí está incluida en esas zonas de protección llamadas ZPAEN y es usted ganadero de extensivo y por supuesto está usted en el REGA, solo tiene que solicitar en la Junta el permiso, solicitarlo con el impreso correspondiente, llevar los animales a la zona autorizada, someterse a revisiones, vigilancia periódica, llevar un registro de cuantos animales a tirado usted, edad, peso y si es bovino tiene limitación de edad. Total, el ganadero tiene más trabajo que solución.

Recuerdo hace unos años, mi vieja y querida yegua "Queen" sufría y quería sacrificarla con una inyección, me informaron que en ese caso tenía que pagar su recogida. El coste era el de unas honras fúnebres de faraón, así que le pedí a un amigo, tirador experto, que lo hiciera él y abandonase el cuerpo en algún lugar remoto. Seguro que eso me lo agradecieron los buitres.

En los países civilizados se cuida mucho el control de perros abandonados con una severísima legislación punitiva y se subvencionan las acciones de esterilización de colonias de gatos.

Los cazadores "pierden" muchos perros y el abandono de camadas sumado a la falta de alimentación en muchos casos, hace que los perros abandonen su habitat para ir a "buscarse la vida"  menos perra, al campo. 

Pero aquí y sobre todo en las zonas rurales somos mucho más primitivos y mantenemos la costumbre de liarnos a patadas o escobazos con los animales que no dan chuletas. Así que nuestra cultura (o falta de ella) nos hace ser maltratadores de ciertas especies y la burocracia nos hace maltratadores de las otras que, para mayor dicotomía, esa misma burocracia considera "especies protegidas".

¿Se puede dar mayor perogrullada?








No hay comentarios:

Publicar un comentario